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Croquetas de pollo sin bechamel


¿A quién no le gustan las croquetas? Bueno, algún alma rara habrá por ahí... El caso, es que a uno le gustan. Es más, esta receta que vamos a dejar aquí, a mí personalmente, me retrotrae a la niñez. Ninguna otra croqueta que probase me satisfacía de la misma manera que éstas. El error, según fui descubriendo, era el abuso de la bechamel, que en su formato más espeso viene a ser el engrudillo o maseta que permite el formado de la croqueta (y el ahorro en ingredientes menos económicos, todo sea dicho).

No obstante, debo señalar que las de la foto no están solas en el Olimpo de las Croquetas. Al cabo, llegó un día en el que probé unas croquetas de ternasco de la tía Manoli que eran tan espectaculares que casi me hacen llorar de emoción. Pero eso es otra historia, y debe ser contada en otra ocasión. En fin, a lo que iba, que estas croquetas las hace mi mamá. Y lo que parece ser el toque de distinción es, precisamente, la ausencia de bechamel como tal y quizá el añadir también la patata chafada.

Ingredientes

De un caldo de gallina o pollo, utilizaremos lo siguiente, una vez que ya esté todo cocido:
  • La carne de pollo o gallina
  • Patata
  • Zanahoria

Para el sofrito:
  • Cebolla
  • Taquitos de jamón serrano
  • Harina
  • Leche ideal (se puede hacer también con leche normal de vaca o incluso con vegetal)
  • Aceite de oliva
  • Hierbas aromáticas al gusto: orégano, albahaca, perejil...
  • Sal

Preparación

1. Hacemos un caldo de pollo o gallina con verduras. Una vez cocido separamos la patata, la zanahoria y la carne. Chafar las verduras y desmenuzar la carne. Reservar.

2. Cortamos la cebolla finita y la ponemos junto con el aceite en una sartén o cacerola para hacer un sofrito. Cuando esté pochada añadimos los taquitos de jamón y las hierbas/especias al  gusto. Mantener un poco sofriendo.

3.No hacemos una bechamel aparte porque lo que queremos es que simplemente se una un poco la masa sin que se llegue a notar demasiado la bechamel en sí. Para ello echamos aquí sobre la cebolla y el jamón la harina. Dejamos que se sofría un pelín. Después vamos agregando la leche en su justa medida y removiendo hasta que quede una salsa homogénea. Como hemos dicho, sin pasarnos de bechamel lo justo para que se una la mezcla.

4.  Añadimos la carne desmenuzada y después la patata y la zanahoria chafadas. Mezclamos y terminamos de sofreír todo. Nos quedará una masa como la de la foto.



5. Dejar enfriar en la nevera, mejor de un día para otro.

6. Ya solo queda darles forma. Pasar por pan rallado, huevo y pan rallado. En este punto se pueden o congelar, o freír en abundante aceite o cocinar en el horno. Si optamos por el horno, habrá que poner en una fuente un poco de aceite de oliva, colocar encima las croquetas y meter al horno a gratinar, previamente precalentado a 250ºC. Mantener unos 5 minutos y pasado ese tiempo, les damos la vuelta una a una y mantenemos en el horno otros 4 minutos. Quedan ligeramente doradas. Quedan más ricas si las freímos pero son menos sanas que al horno.


Conservación

Perfectas en la nevera. o congeladas como hemos dicho antes. Pero una vez hechas, mejor calentitas y recientes.

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