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Tomate frito en Thermomix


Ya lo teníamos en cuenta, pero desde que descubrimos una web dedicada a los aditivos alimentarios, miramos mucho más lo que contienen los productos que compramos. Así que para evitar el consumo de aditivos perjudiciales para nuestra salud (no todos son malos), nos hemos decido a hacer de forma casera algunos productos que hasta ahora comprábamos en el supermercado.

Con la Thermomix se hacen prácticamente solas tanto las mermeladas como las salsas. Y esto del tomate frito no es más que una especie de salsa. El resultado no es el mismo que si freímos lentamente el tomate al fuego en una cazuela ancha, como hacían nuestras abuelas, pero el resultado no desmerece. Y lo que es más importante, sabemos lo que estamos comiendo. Bueno, nos faltaría un huerto con verduras sin pesticidas, pero todo se andará ;-)

Aunque conocemos los beneficios de innumerables alimentos, hasta ahora no había estudios observando cómo el procesado puede repercutir en los beneficios de los alimentos. Estos estudios dicen que los sofritos típicos de las dietas mediterráneas son unas salsas caseras muy saludables y una fuente excelente de carotenos. El sofrito se asocia con la regulación lipídica y una disminución de los biomarcadores inflamatorios que provocan enfermedades crónicas tales como obesidad, cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión... Además la cebolla y el ajo presentes en esta receta también son beneficiosos frente a estas enfermedades gracias a los polifenoles. Al incorporar cebolla al sofrito y cocinar a fuego lento durante tiempo aumenta la liberación de licopeno (fitoquimico antioxidante) por parte del tomate. Más información aquí.

Ingredientes (para obtener 800g de tomate frito aproximadamente)

  • 1500g de tomate maduro (una vez pelados y sin juguillo nos quedarán 1Kg aproximadamente)
  • 100g de cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 40g de aceite de oliva virgen extra
  • 5g de sal
  • 5g de azúcar (opcional)

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Preparación

1. Primero cortamos en cuartos la cebolla y la ponemos en el vaso de la Thermomix junto con los ajos pelados y el aceite. Troceamos durante 6 segundos en velocidad 5 y a continuación sofreímos 10 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.

2. Vamos pelando los tomates. Para facilitar la labor, los mejor es hacerles una cruz en la base y escaldarlos 1 minuto en agua hirviendo.


Después los pasas por el grifo del agua fría y verás como se pelan solos.


Si no queremos perder tanto tiempo, podemos pasarlos por agua caliente del grifo y probar a ver si se pelan bien con el cuchillo, pero merece la pena escaldarlos. Los pasamos a un bol y los aplastamos un poco para que saquen el juguillo del interior que no lo usaremos para el tomate frito, pues nos quedaría demasiado líquido. Echaremos sólo la parte sólida al vaso de la Thermomix, y el juguillo lo guardamos para otra receta o para beberlo tal cual con unas gotitas de aceite. Quitar la piel y el líquido reducirá el peso de los tomates, de forma que al final nos quedará aproximadamente 1 kilo limpio. No haremos más cantidad de una vez en el vaso de la Thermomix porque se nos saldría.

3. Cuando acabe de sofreírse la cebolla y los ajos, añadimos al vaso los tomates, la sal y el azúcar (opcional). También se puede añadir alguna otra especia al gusto de cada uno como pimienta, orégano, albahaca,... Trituramos 4 segundos a velocidad 6 y después programamos 25 minutos, varoma, velocidad 1, retirando el cubilete y poniendo en su lugar el cestillo del revés sobre la tapadera para que se evapore el líquido que queda del tomate y no nos salpique.



4. Por último, si queremos una salsa más homogénea, trituramos de nuevo al gusto de cada uno. Después podemos meterlo en botes esterilizados previamente, los cerramos bien y colocamos boca abajo cuando aún estén calientes para que se cree vacío. También se pueden poner en agua hirviendo durante unos 20 minutos, se conservan mejor pero es más engorroso. En el apartado de conservación lo explicamos mejor.

Conservación

En primer lugar queremos recordar que las conservas caseras son peligrosas si están en mal estado, provocando problemas digestivos o incluso botulismo. Os indicamos cómo conservarlas mejor:
  • Si lo vamos a consumir en 1 o 2 semanas, no es necesario esterilizar la conserva, será suficiente con guardarla en el frigorífico. 
  • Otra opción sencilla de conserva es la siguiente. Después de que enfríe un pelín, la metemos en los botes previamente esterilizados dejando un centímetro sin rellenar. A continuación los cerramos bien y los colocamos boca abajo cuando aún estén calientes para que se cree vacío y mantenemos en esa posición hasta que se enfríe. Esta forma de esterilizar no es tan eficiente como la de toda la vida de hervir, pero es sencilla y puede hacer su función. Yo aún así los guardo en el frigorífico.
  • Y la opción de toda la vida es llenar los botes previamente esterilizados hasta el borde, cerrar bien y poner en agua hirviendo durante unos 20 minutos con un paño de algodón debajo para que no se rompan al golpear la olla. Se conservan mejor (unos cuantos meses) pero es más engorroso.

Cómo esterilizar los botes de conservas

Antes de echar la mermelada, es mejor esterilizar los botes y los tapes para que queden bien limpios. Los sumergimos una olla grande con agua y un paño de algodón en el fondo para evitar para que se rompan al golpear la olla. Los mantenemos hirviendo durante unos 20 minutos.

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