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Pechugas de pollo empanadas

No tiene ningún misterio esta receta de toda la vida, de infantería total y un verdadero clásico de las excursiones domingueras. Porque no siempre vamos a estar cocinando según las últimas tendencias de la cocina moderna.
Vale que no son tan sanotas como a la plancha, pero están buenísimas y los peques de la casa se las comen que da gusto verlos.
Admite variantes, como usar pan rallado con ajo y perejil, la técnica del doble rebozado (o rebozado divino), etc.


Ingredientes

  • Pechugas en filetes (y si no están en filetes, las fileteas con maña, y que sepas que gustan más en filetes pequeños).
  • Huevo
  • Pan rallado con ajo y perejil (receta de pan rallado con Thermomix)
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación

  1. Cortar las pechugas en filetes o comprarlas fileteadas si eres de los "vaguetes". Si tienes tiempo las puedes dejar a remojo en el frigorífico con leche durante 1 hora para que queden más tiernas.
  2. Salpimentar las pechugas y a continuación rebozarlas con huevo batido y pan rallado. Para ello, prepárate una especie de cadena de montaje, con cuatro platos, uno con las pechugas fileteadas, otro con huevo batido (primera etapa del rebozado), otro con pan rallado (segunda etapa del rebozado) y el último vacío para ir dejando las ya rebozadas. A nosotros nos gusta usar pan rallado con ajo y perejil para las pechugas. Si te quieres dar un homenaje, repite los pasos 2 y 3 de la cadena y márcate un doble rebozado.
  3. Aquí lo mismo, si tienes tiempo las dejas reposar una vez ya estén rebozadas al menos una media hora en el frigorífico para que al freírlas no se suelte el pan del rebozado y ensucie el aceite de la sartén.
  4. Freir en abundante aceite de oliva y al sacarlas de la sartén poner sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite (esto es, añade otra estación a tu cadena industrial de montaje).
  5. Nos gusta acompañarlas con un poco de mayonesa o con pimientos verdes.

Conservación

Mejor recién hechas, pero no se conservan mal en la nevera. Frías también están buenas, y ya hemos dicho que se incluyen dentro del kit básico del excursionista dominguero.

Un truco o idea es que se pueden guardar en el congelador rebozadas sin freír, colocadas sobre papel vegetal o film de forma que se puedan descongelar individualmente.

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