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Leche de avellanas y/o de almendras

Hemos probado a hacer varios tipos de leches vegetales y ésta es la más rica, para nuestro gusto.

No es que nos hayamos convertido en fundamentalistas anti-leche (de vaca, se entiende), pero cada vez se oye más que la leche de vaca provoca potencialmente numerosos problemas de salud (alergias, intolerancia, inflamaciones que pueden derivar en enfermedades crónicas…), que si está muy hormonada, que si el calcio de la leche de vaca no se asimila bien, que si la lactosa gran parte de los adultos no la digerimos correctamente,... En nuestro caso, aunque la de vaca no nos sentaba muy mal, esta nos sienta mucho mejor. Con la leche de avellanas, almendras y avena hemos reducido bastante el consumo de leche de vaca, sobre todo porque está muy rica y -cosa importante- casa bien con el bol de cereales/avena. Ya no digamos con el Nesquik.

¿Y qué pasa con el calcio? Toda la vida hemos asociado el calcio con la leche, pero ahora nos dicen que el calcio de otros alimentos se asimila mejor que el de la leche, así que para no quedarnos faltos de calcio, a nuestra leche vegetal le añadimos frutos secos, semillas y cereales ricos en calcio. Si además a lo largo de día vamos tomando una dieta equilibrada con legumbresverduras, sobre todo de hoja verde, algas, pasas y frutas frescas, tendremos suplida la cantidad de calcio diaria recomendada.

La leche de avellanas, almendras y avena tiene una composición en aminoácidos esenciales muy equilibrada, no faltándole ninguno, además de vitaminas y minerales. Si además le añadimos quinoa (que posee los ocho aminoácidos esenciales para el ser humano además de calcio), semillas de sésamo (muy ricas en calcio de fácil asimilación, hierro, proteínas, ácidos grasos esenciales, fibra y vitaminas del grupo B y E) y levadura de cerveza (rica en proteínas y vitaminas del grupo B), el resultado nutricional será excelente. 


Ingredientes de nuestra leche vegetal: almendras, coco, sésamo, 
avellanas y al fondo quinoa y copos de avena y levadura de cerveza. 
Espolvoreada la canela y detrás la botella de leche.


Y veremos que si nos gusta más líquida, podemos filtrarla y con el subproducto (restos de leche vegetal) hacer una especie de nocilla casera fácil y rica, o unas tortitas deliciosas.

Ingredientes

  • 1,5 litros de agua
  • 40 g de avellanas tostadas (o crudas, o mezcla de ambas)
  • 40 g de almendras crudas peladas. Se pueden dejar con piel, pero entonces será obligado filtrar la leche final. Las podemos comprar peladas o pelarlas como explicamos aquí.
  • 30 g de copos de avena
  • 20 g de azúcar (o según el gusto, luego se puede añadir miel, stevia o lo que se quiera o incluso nada)
  • Si queremos añadir más nutrientes a la leche, nosotros a veces añadimos algunos de estos:
      • 30 g de semillas de sésamo (3 o 4 cucharadas). La mejor forma de consumirlo es crudo o tostado ligeramente, ya que los ácidos grasos se alteran por el efecto del calor. Asimismo es conveniente moler las semillas para favorecer su absorción, de otro modo no son bien asimiladas por el sistema digestivo.
      • 10 g de copos de levadura de cerveza (2 cucharadas)
      • 50 g de quinoa previamente lavada y cocida. Para preparar la quinoa cocida, os explicamos después cómo hacerlo. Si añadimos quinoa, podemos reducir un poco la cantidad de frutos secos y semillas al gusto de cada uno. La proporción de sólidos que nos gusta a nosotros es de 100g por litro pero si echamos quinoa se puede aumentar un poco esa proporción.
  • Para darle más cuerpo a la leche, sólo si la vamos a filtrar: 
      • 1 cucharadita (10 g) de harina de maíz. 
  • Opcionalmente, para potenciar el sabor final
      • 15 g de coco rallado
      • 1 cucharadita de azúcar vainillado
      • Un toque de canela ecológica y, si puede ser, de Sri Lanka o Ceilán 
En el vaso de la Thermomix solemos echar litro y medio de leche porque con lo que ocupan el resto de los ingredientes el vaso se llena casi hasta arriba. Podeís elegir la proporción de frutos secos y otros ingredientes al gusto de cada uno. Para nosotros la proporción de unos 100 gramos de sólidos por cada litro de agua es la ideal, luego ya la repartís en la cantidad que os guste de cada uno de los ingredientes.

Calculadora de ingredientes

Introduce la cantidad del ingrediente que deseas tomar como referencia y pulsa la tecla enter o calcular.





Preparación

  1. Ponemos a remojar en el vaso de la Thermomix durante 2 o 3 horas los ingredientes: las avellanas, las almendras, la avena y opcionalmente el coco, las semillas de sésamo, la levadura de cerveza. Cuanto más tiempo estén a remojo, más se facilita el triturado y más se aprovechan los ingredientes, ya que la cantidad de restos se reduce. Si no echamos coco que es lo que más fribra deja en los restos, y lo tenemos a remojo 2 o 3 horas, podemos tomar la leche sin colar perfectamente y así no desaprovechamos ningún resto. No os recomendamos tener a remojo mucho más tiempo, ya que la leche se nota que aguanta menos días sin estropearse.
      • Llenar las botellas en las que luego vamos a guardar la leche con el agua que necesitemos (litro y medio máximo para el vaso de la Thermomix). 
      • Echamos los ingredientes (avellanas, almendras, avena y opcionalmente coco, sésamo, levadura de cerveza) en el vaso de la Thermomix y después el agua justa para cubrirlos de una de las botellas. 
  2. Añadimos el azúcar o el endulzante elegido, y opcionalmente el azúcar vainillado, la canela, la harina de maíz y la quinoa bien lavada y cocida. Con el agua del remojo programamos a velocidad 10 durante 2 minutos para que se triture todo bien. Si no compramos la quinoa lista sólo para lavar y hervir unos 20 minutos o lo que indique el paquete, hay que empezar por el proceso de limpieza de la quinoa, que es un poquito laborioso y lleva un ratito. Lo tenéis explicado en esta otra entrada del blog. En otro caso, lo dicho, la lavaremos bien y la cocemos. 

  3. Añadimos otro medio litro de agua más de las botellas que teníamos llenas y volvemos a triturar a velocidad 10 durante 1 minuto. 

  4. Añadimos el agua que nos queda en las botellas y mezclamos todo durante otro minuto pero esta vez sin pasar de velocidad 7 porque estamos apurando el límite de nuestra Thermomix y si la goma de la tapa ya no ajusta bien se nos podría salir. 

  5. Como hemos dicho, si no nos importa que no quede tan fina la leche y sobre todo, si no hemos añadido coco, podemos probar a no colarla. Llevará más nutrientes y sobre todo más fibra. Si preferimos colarla, procedemos a filtrar con un filtro de café y la ayuda de un embudo. Si la cuelas con un colador normal pero lo más fino posible, en lugar de con el filtro de café, pasan más restos y no queda tan suave, pero está buena y se aprovecha más. Es cuestión de probar y de gustos. Si vamos a pasar todos o casi todos los restos a la leche, hay que tener en cuenta que queda más espesa, así que podemos probar a echar menos cantidad de frutos secos. Reservamos los restos del filtrado para intentar aprovecharlos



Conservación de la leche

En casa los casi 2 litros que salen nos aguantan sin problemas 5 días en la nevera. Cada vez que se va a tomar, hace falta agitar. Esto no deja de ser como una horchata. Si veis que os va a durar más días podéis congelar parte en raciones individuales para descongelar y consumir en el día.

Los restos del filtrado, si no los vamos a usar en un par de días, mejor los congelamos, se conservan bien.

¿Qué hacer con la pastura esa que se queda en el filtro?



  • Hay quien hace quesos vegetales, pero nosotros hemos probado y no nos convencen. 
  • Aprovechando que tenemos la Thermomix sucia de hacer la leche vegetal, echamos los restos del filtrado junto con chocolate con leche, negro y fondant. Se pone a temperatura 90º, velocidad 3, durante unos 7 minutos. Y se deja enfriar. Se mantiene perfectamente untable en la nevera. Hemos dedicado toda una entrada a este tema, pues hacer nocilla con unos aparentes desperdicios no tiene parangón.
  • También se pueden añadir dos o tres buenas cucharadas de esta cosa a la masa de las tortitas.
  • Hemos probado a echar un poquito en los purés y queda bueno.
  • Hacer harina con los restos extendiéndola de forma que quede muy finita en una bandeja de horno. Encendemos el horno para que se seque sin llegar a tostarse y menos a quemarse. Después trituramos para hacer una harina que podemos aprovechar para hacer pan, masas, rebozar,... Esta es una idea que nos dio una seguidora en nuestro blog. 
  • Nos falta por probar el añadir estos restos a alguna masa de pan o bizcocho.

Comentarios

  1. Pueden secar la pastura en el horno, colocar luego en la blender (por los grumos gruesos) y tener harina de almendras, que es multius!!

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    Respuestas
    1. Oh, qué buena idea! A veces se te acumula tanta que nunca sabes qué hacer con ella... Gracias!!

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